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jueves, 19 de septiembre de 2019

El límite en la humana presencia.

Por Virgilio López Azuán, C. Ph.D

Los aportes a la filosofía del límite de Eugenio Trías, nos convida a crear otros conceptos de ética, estética, libertad y de frontera. Para este pensador español un límite en sentido afirmativo, no es un concepto restrictivo, de censura y prohibición. El límite como limes es un espacio habitable que puede ser ocupado, no es solo una línea evanescente. Contrario a la idea de que el límite es el fin, este llamado fin, para el pensador español, que lo define en términos positivos, desde el espacio ético, es habitable y está ahí, existe.  No conforme con todo esto Trías dice que el límite es una metáfora de nuestra propia condición humana, en la que destaca la precariedad y la inestabilidad, pero también la posibilidad de un equilibrio, por eso le doy también una significación ética e incluso una significación en la posible filosofía política. El límite presenta interesantes aristas para descubrir todo lo que él envuelve.  Tajantemente diremos que el límite es esencialmente moral, que está sentado sobre una plataforma de principios y valores innegociables. Es tajante y decidido. Es la frontera. Es un espacio-tiempo que puede ser transfigurado dependiendo del sujeto actuante u observador. El límite rompe al mismo tiempo desde la realidad y la separa de la ilusión para crear otras realidades.
Pero retomemos el aspecto moral, del límite nace la moral; la teoría del cambio y todos los conceptos del institucionalismo pierden forma para generar nuevas éticas de vínculos. El límite contrapone al infinito y lo niega, se resiste a ser finito. Sin embargo es una parada donde se ponen en juego los espacios de poder, visto desde una dimensión sociopolítica.
El límite parte en dos la realidad y parte en dos lo imaginario. Entonces, se crean otras realidades y otros imaginarios. También, como fenómeno inherente se multiplican los límites. Todos los valores que desprende forman la base para el establecimiento de nuevas éticas.
En los “espacios habitables” del límite o en los espacios “frontera” de Trías todo asume nuevos valores, tanto lo “bello” como lo “siniestro”, y se hace necesario una reingeniería de la razón, un reinvento de la razón como decía Trías, para explicar en individuo humano y su mundo en contexto.
Si analizamos el límite en términos negativos, la condición de individuo “frontera” se definirá mediante la incapacidad de reaccionar a los cambios, a la creatividad y al derecho de los otros. Comienza a verificarse la segregación en su fuero individual, perdiendo las actitudes propias para el establecimiento del vínculo. 
Si hay algo que debe destacarse en la teoría del límite, es la filosofía del vínculo, sobre qué plataforma ideológica se sustenta y como se manifiestan los términos que los relacionan.
El individuo humano, va discurriendo en el límite, de manera real o imaginaria. Entre sus aguas se mueve. La condición humana lo mueve entre dos mundos, creándose al “hombre fronterizo” (Trías, 2006). Por eso todo hay que repensarlo y recrearlo, para formar otro concepto u otra estética, capaz de establecer nuevos vínculos entro lo “animal y lo sublime”, entre “lo bello y lo siniestro” entre el pasado, presente y futuro.


lunes, 16 de septiembre de 2019

Tomar decisiones bajo un clima de incertidumbre



Por Virgilio López Azuán

Estos días he pensado en un filósofo de este tiempo, en Daniel Kahneman, no es que sea de mis preferidos, ante mi pasión por Jürgen Habermas, Eugenio Trías y Edgar Morín, por nombrar solo tres. Lo que pasa es que, al reflexionar sobre el juicio humano y las tomas de decisiones bajo cierto rango de incertidumbre, más las teorías asociadas al caos y al límite me pongo al borde de una corriente de razones cargadas de complejidad.

Aunque la teoría de Kahneman se basa en las tomas de decisiones ante incertidumbres de tipo económico y que el filósofo supo “articular la investigación psicológica a las ciencias económicas”, no así a las incertidumbres propias del contexto social y político, me detuve a pensar en sus planteamientos ante el momento político nacional.

Haciendo una analogía con la teoría Keynesiana de dotar a las instituciones de las fortalezas necesarias para controlar las economías en situación de crisis, o ante las oscilaciones en fases de expansión y contracción de la economía, igualmente, tomar decisiones asertivas le plantea desafíos a los actores que rigen los procesos, cuando se trata de política.

Ante una toma de decisión con rango de incertidumbre, las consecuencias que se derivan no pueden ser controladas porque pudieran estar sujetas a la aleatoriedad o a la falta de información.

Quizá en el contexto social y político el elemento del azar sea más reducido porque de estas ciencias y disciplinas derivadas las variables pueden mostrar indicadores cualitativos y cuantitativos que contribuyan al éxito ante tal o cual decisión. Sin embargo, la falta de información oportuna puede hacer variar y hasta revertir los resultados.

Si se toma una decisión política en momentos de incertidumbre, donde las variables que sustentan el proyecto son impactadas por el azar, la falta de información o la desinformación, se hace más difícil el acierto.

Sin embargo, como las ciencias sociales y políticas no están sujetas a la rigidez de las matemáticas en sí, que un evento previo e inesperado puede ser catastrófico para cualquier proyecto político, las tomas de decisiones tienen que ser bien sopesadas. Dados estos argumentos se han creado teorías de las tomas de decisiones en momentos de incertidumbres, planteamientos de tipo cuantitativo que sirven de ayuda profesionalmente.

En estos días que en la República Dominicana, se vive un debate electoral por nominaciones municipales, congresionales y presidenciales; donde se producen renuncias, adhesiones, negociaciones, consensos, entre otras acciones de la jungla política, una decisión, a veces por más absurda o desacertada que parezca, dentro de ese rango de incertidumbre puede, que a corto o largo plazo se convierta en una fortaleza, en una acción “sobre natural”, que luego permita la expresión: “Ese un político que mira más allá de la curva”. Como venimos argumentando, esto no es taxativo y se escapa del control de los actores de los procesos. Pero les digo a todos, dentro de la incertidumbre, sucede a veces.





miércoles, 27 de marzo de 2019

La Azuanía


Por Virgilio López Azuán
La vocación y el ser
¿Cómo podemos construir una vocación en el ser azuano? ¿Cómo construir una inspiración por lo azuano?  Son preguntas que dentro de una sociedad global tendrían muchas respuestas. Antes de abocarnos a cualquiera de ellas debe evitarse que esa construcción no alcance lo dogmático o la excesiva defensoría de lo local porque tendría un carácter reduccionista y limitativo.
Más allá de un pensamiento achicado por el localismo existen modelos de planteamientos a escala global que dimensionan precisamente lo local. Entonces, ¿hasta dónde es la amplitud de ese pensamiento entre los azuanos? Pero más, ¿Existe realmente un pensamiento azuano? Quizá solo el apego, la fruición, la añoranza, los vítores de “mi Azua”, no alcancen la dimensión del ser azuano. Quizá un eslogan, una arenga, una marca, no catapulten ese ser.
La construcción de ese apego, de esa vocación e inspiración por lo azuano no se logra por imposición. Se va autogenerando, con las vivencias del pueblo, con la acumulación de prácticas humanas, ejercicios de socialización, con el impulso de visiones afectivas hacia el patrimonio tangible e intangible y con la vida misma. Todo esto crea maneras de pensar, producto de esas experiencias y del uso del racionalismo.
Sin dar un paseo por los eventos fundamentales de la historia y la cultura de Azua es difícil aquilatar algunas vetas del pensamiento de un pueblo con quinientos catorce años de fundado, una de las primeras villas de América. Por eso, empecemos. 

¡Que llueva!




La Isla de Santo Domingo, está afectada por una gran sequía que está impactando de forma negativa en la producción agrícola y pecuaria. En la República Dominicana, especialmente en la parte Este del país se verifican meses sin lluvias y se han perdido las cosechas de diversos cultivos, lo mismo ha sucedido en la pecuaria, miles de reses, chivos, aves, cerdos y otros animales han muerto por la falta de agua.  Los embalses de nuestras presas están en cotas inferiores y las reservas se agotan, tanto para el uso en los cultivos como para el consumo humano.

Las sequías y los periodos de lluvias son más frecuentes en las últimas décadas debido al cambio climático, a los fenómenos del niño o de la niña, a la deforestación, al calentamiento global, a la falta de implementación de políticas públicas y privadas, a la cultura humana de uso del medio, que contrarresten el fenómeno.   

Las sequías no son nuevas en el país, se recuerda que el profesor Juan Bosch recreó este fenómeno atmosférico en uno de sus famosos cuentos, el titulado “Dos pesos de Agua”, donde se pedía por la lluvia ante una inmensa sequía. No podía haber drama más desolador el descrito por el autor, pero tampoco no podría haber mejor metáfora para describir la cantidad de agua que cayó al comprarle a las “ánimas” dos pesos de agua.

El texto bíblico hebreo nos habla tanto de la sequía ambiental como la espiritual en forma simbólica. Nos refiere las grande sequías en Israel, Serepta y Samaria. En Jeremías 14, versículo 4 se escribe “Los campesinos se preocupaban y se agarran la cabeza, porque el suelo está reseco y  no ha llovido en el país”.

Así en varios textos de culturas antiguas aparece tanto la sequía como los periodos de lluvias e inundaciones.

Las sequías son frecuentes en el planeta y más en los últimos decenios. Esa situación preocupa a las autoridades y a la población en sentido general. Siempre se ha dicho que las guerras del futuro serán por falta de agua, no por falta de petróleo.

Mientras tanto, esperemos que llueva en la isla de Santo Domingo, para contrarrestar esta escasez de agua, para que no sigan muriendo animales y cultivos. Al escribir estas líneas recuerdo un canto popular de antaño pidiendo que llueva: “¡Qué llueva, qué llueva, la virgen de la cueva! Los pajaritos cantan arroz con habichuela… (hay otras versiones).

lunes, 22 de enero de 2018

NOS HAN ROBADO LAS REVOLUCIONES.



POR VIRGILIO LÓPEZ AZUÁN.

Desde las últimas décadas del siglo XX y los años transcurridos del siglo XXI el mundo intelectual y académico habla con más regularidad del tema “guerras de civilizaciones”,  y  lo hace con criterios más elaborados y globales que cuando se analizaban las guerras acontecidas en siglos anteriores. Si se pasa revista a la historia del establecimiento de imperios encontraremos entre naciones las luchas por el dominio de las fuentes de comercio, las ansias por la expansión de territorios, por la acumulación de poder y riqueza; la imposición de culturas y religiones, entre otras motivaciones, que son las fuentes principales para las guerras y la aniquilación de civilizaciones. Solo hay que dar una mirada, a manea de ejemplo, a los imperios persa, romano, árabe, mongol y británico, que en sus épocas crearon políticas de expansión y poder, a sangre y muerte, para establecer dominios hegemónicos.

viernes, 19 de enero de 2018

Educación y tecnología


VIRGILIO LÓPEZ AZUÁN

Con el plan del gobierno dominicano de establecer en la República Dominicana del programa República Digital se busca reducir la llamada brecha digital, proveyendo a los escolares y a otros sectores sociales del país el acceso a los medios tecnológicos, principalmente a las computadoras para fortalecer los sistemas de aprendizajes en la educación nacional.

De hecho el mundo tecnológico se ensancha cada día más y la mayoría de las actividades humanas, principalmente las productivas y comunicativas dependen de los sistemas computarizados. Por ello la formación tecnológica es básica para la sociedad moderna.

jueves, 5 de octubre de 2017

De políticos y artistas

Por Virgilio López Azuán

Existe una tensión de modelos mentales entre las personas que se dedican a la actividad política y otros a la actividad artística. Tanto una actividad como la otra soportan redes de razonamientos y emociones altamente diferenciadas, pero  que en algún punto de su desarrollo se juntan. Lo hacen por un prisma ético o estético del desarrollo de la conciencia.
             Es obvio que se piense en que existe una antítesis entre el accionar político y el accionar artístico. Y no faltan razones. La dimensión del pensamiento artístico se extiende por los planos de la sabiduría estética. En cambio el pensamiento político se extiende por los planos de la sabiduría ética. En fin, en su modelo, el artista circula por la avenida de lo bello, lo feo o lo siniestro. El político circula sobre las pistas de lo ético-moral, esencialmente.

viernes, 24 de marzo de 2017

CIRCULA LIBRO DE POEMAS EN AZUA

Virgilio  López Azuán y María de los Ángeles Méndez Roso 

Palabras sobre “Mente y Alma”, el libro de poemas de María de los Ángeles Méndez Roso.

VIRGILIO LÓPEZ AZUÁN

(Puesta en circulación del libro “Mente y Alma”)

El libro “Mente y Alma” que nos presenta María de los Ángeles Méndez Roso, consta con más de 65 poemas donde se expresan los pensamientos y los sentimientos con un lenguaje sin rebuscamientos y sin grandes artificios. La poeta logra expresar sus ideas con una poesía en prosa que bien soporta la partición para convertirse en versos. A veces son monólogos con una segunda persona amada, la cual estando lejos, en el poemario se refleja su cercanía, con pasión, ternura, furia y deseo. En el poema “Alucinando”, encontramos los versos: “Porque es así / con furia que arrecia te deseo / con miedo a perderme te aparto de mi / y con ganas de que estés a mi lado / siempre”. 

viernes, 17 de febrero de 2017

Sancocho de crisis.

Por Virgilio López Azuán

La primera pregunta que me asalta al escribir estas notas es: ¿Está la sociedad humana en crisis? De repente podríamos afirmar que sí, vista desde un ángulo sociológico, tomando en cuenta las variables que definen la crisis en esa ciencia. Otros prefieren afirmar que no es la sociedad la que está en crisis, sino los individuos humanos que conforman esa sociedad. Esos la definirán desde la filosofía o la axiología. ¡Claro! Existen otras plataformas y otras perspectivas de análisis para definir ese fenómeno que llamamos crisis, donde el individuo humano  y la sociedad constituyen un cuerpo. Pero, prefiero asumir este análisis desde una mirada compleja.

Todo relaciona a la crisis, no existe nada que se desvincule de ella. En ese sentido las responsabilidades son compartidas, en menor o menor grado según la relación.

Para los políticos de oposición la crisis de la sociedad está en el gobierno de turno, y no dejan de tener razón. Para políticos del poder, está en los pasados gobiernos, en los problemas mundiales, en los desafíos de los nuevos tiempos y en otras causas. Tampoco dejan de tener razones.

Cuando definimos los “culpables de la crisis” siempre buscamos a un segundo, a un tercero y hasta a un cuarto. Casi nunca hay una mirada individual e interior donde se auto establezca responsabilidad alguna.

En esa misma sociedad hay crisis política, de valores, de educación, de mercados, de salud, de ambiente, y más. Hay un sancocho de crisis en las sociedades actuales. En todas. Cuando un hecho no genera la causa principal, la genera el otro.

El individuo humano ha creado un mundo en crisis, y ese mundo, tiene la fortaleza para poder reestablecerse. Existen las capacidades humanas para hacerlo. También, se generarán las emergencias necesarias para enfrentar los retos y los desafíos en los tiempos.

Pero ¿hasta dónde se está haciendo el esfuerzo para producir las emergencias que nos sostengan como especie en el planeta? Un camino ha sido a través de la ciencia y el desarrollo de las tecnologías. Los avances han sido incalculables, pero los riesgos tienen la misma dimensión.

Los Objetivos de Desarrollo del Milenio, planteados en septiembre de 2000, en la Cumbre del Milenio, no son más que algunos de los grandes desafíos, a sabiendas que se generarán otras necesidades para la sociedad humana, de otras magnitudes y hasta superiores a las planteadas en los documentos de la ONU.

El proyecto de sociedad humana que incluye las éticas, las virtudes, el poder, la violencia, el amor, las normas, los intereses, y todas las ideas y sentimientos, que se pueden dar en unas relaciones entre individuos, está sujeto a crisis, a decadencias y resurgimientos. Es parte de una cultura humana con infinitas posibilidades.

Los acuerdos a lo interno y a lo externo de las sociedades generan compromisos para manejar las pasiones, los desbordes y de esa manera hacer uso racional de las cosas en las maneras de vivir juntos, que no es más que la base de una ética con raíces en la antropología de la palabra.

Esos desbordes en los individuos humanos, en su conducta, en su manera de ser,  producto de la infinitud en la ontogénesis de la especie, es lo que se debe atender. Desde tiempos inmemoriales se atiende a esos desbordes, ya sea por medio a las creencias, la fe, el poder, la moral, la ética y otras formas de contención.  Incluso, las guerras han sido tomadas como medio de contención de esos desbordes, siendo las guerras formas indiscutibles de desbordes.

lunes, 13 de febrero de 2017

Una metáfora llamada Media Isla



Por Virgilio López Azuán

Cuando se hace referencia a la República Dominicana en términos geográficos con respeto de Haití, lo común es que se diga “Media isla”, como si se pudiera concebir el concepto de la mitad de una isla. A juzgar por su definición la palabra isla es “una porción de tierra rodeada de agua por todas partes”. Entonces, por “todas” las partes debe haber agua, y eso no pasa en el caso de la República Dominicana.
Recuerdo muy bien una adivinanza vieja, pero buena. Si un hombre hace un hoyo en un día, ¿cuántos hoyos hará en cinco días y medio? Bueno, contestarán de prisa algunos, y esa es la trampa: “Hace cinco hoyos y medio”. El interlocutor les dirá: “Totalmente falso, pues no existe medio hoyo, son seis hoyos, esa es la respuesta correcta, porque nadie hace hoyo”. 
Entonces, no existe tal concepto de media isla, como no existe medio hoyo. Pero… ¿cuál podría ser el origen de esa frase? Si indagamos, no existe un documento oficial donde diga que la República Dominicana o Haití sean media isla, indistintamente. Quizá podamos encontrar expresiones como esta: “La República Dominicana está colocada en la parte oriental de la isla de Santo Domingo”.
¿Cuáles hechos o fenómenos se pueden describir que apunten a la certeza de que ambas repúblicas, en cada caso, sean llamadas media isla? ¿Dónde tiene su raíz cultural?
Ya dijimos que aplicado al territorio, no está correcto decir media isla. Es una metáfora. ¿La idea fue generar una diferenciación entre los pueblos de la República Dominicana y Haití? ¿Sobre cuáles bases ideológicas e intereses cimentaron esa idea? O ¿El concepto de media isla surgió de manera espontánea de las voces del pueblo, generado por la línea divisoria de la frontera, que los dibujantes le hicieron el mapa para delimitar ambos países?
En voces autorizadas académicamente y del pueblo dominicano, la palabra isla no es de uso frecuente en el vocabulario común. Somos “media isla” y ya. “Ustedes allá (refiriéndose a Haití), y nosotros acá”. Aquí hago un alto. La frase: “Ustedes allá y nosotros acá”, envuelve una gama de significados culturales, patrióticos, discriminatorios, excluyentes; de odio, apego, desapego, intereses… Todo por las raíces históricas, económicas, políticas, lingüísticas, culturales y sociales de ambos pueblos.
En el imaginario del sureño dominicano gravita la idea de que los haitianos dicen que “desde las montañas del Número en Azua, para atrás, ese territorio de ellos”. Por varias décadas, desde mi estancia en estudios primarios lo escucho. Y también escucho al azuano decir: “Si del Número para allá es de ellos, que vengan a cogerlo (refiriéndose al territorio) porque les haremos lo mismo que en la Batalla del 19 de Marzo del 1844, que les ganamos”.

Indudablemente, que el caso de la división de la isla de Santo Domingo, no es el único. Hay muchas islas que son compartidas por dos países. Como por ejemplo el de la isla Dall, “la 28ª isla más grande de Norteamérica que está situada en el archipiélago Alexander, en la costa suroeste de Alaska. La comparten los Estados Unidos y Canadá, siendo la única isla marítima dividida entre ambos países”. Otro caso es el siguiente: “la isla de Irlanda está políticamente dividida entre el Reino Unido (Irlanda del Norte) y la República de Irlanda”.

Cuando estudiamos a República Dominicana como país, tenemos que inferir en que es “insular”, de isla, no “media isla”. Repito, como país, la República Dominica es insular, como lo es Haití, Antigua y Barbuda, Bahamas, Barbados, Cuba, Dominica, Granada, entre otros.
¿Cómo piensan los habitantes de la República Dominicana? ¿Cómo universales, insulares, o medio insulares? ¡Caramba! Ahora se complica la cosa. Todos sabemos que existen categorías para describir los tipos de pensamientos. Pero… ¿Cuáles serían las categorías para definir el pensamiento medio insular, si este pensamiento existiera? Esta sería una tarea para sociólogos, filósofos, culturologos, lingüísticos, etnólogos y quizá neurocientíficos.  
¿A quién beneficia el concepto de media isla? Quizá algunos pensarán que refuerza la identidad del dominicano frente al haitiano, y en pro de ese reforzamiento el pensamiento cultural es ampliamente manipulado por sectores ultranacionalistas y conservadores. Podríamos estar en una situación de defensa de identidades con propósitos políticos, por intereses diversos o puramente por apego a preceptos ideológicos ya superados. Quizá esto, también tenga que ver con la fragilidad cultural en la definición de la identidad del pueblo dominicano. No hay que ser erudito para concluir que a los dominicanos se nos están yendo de nuestro acervo muchos elementos identitarios; en nuestros patrones de comportamientos, en nuestra música, en nuestras modas, en nuestro urbanismo, y sobre todo, en la manera de vivir juntos.
Alguien dirá, es que los tiempos van cambiando, es la influencia de las tecnologías en el avance de la humanidad, los cuales generan esos comportamientos. ¡Claro! Pero los cambios suelen tener su plataforma identitaria, y su aporte a la humanidad, es parte de la variedad en el mundo diverso. La mayoría de los estudios apuntan a que el pueblo haitiano es más apegado a sus raíces y su cultura. Algunos argumentan que eso mismo es lo que los tiene sumido en el atraso, en una situación de inviabilidad. Sí, el estado haitiano puede ser inviable, pero el pueblo no. El pueblo es la víctima que solo por sus apegos culturales ha podido sobrevivir a corruptos, a dictadores, a hambres, a terremotos, sin un desborde migratorios de magnitudes escalares a la otra “media isla”.
Me parece que la metáfora “Media isla”, se entroniza en el pensamiento colectivo y genera imaginarios de segregación más allá del mismo concepto de insularidad. Como no soy concluyente, ni puedo serlo en estos rozamientos, apelo a que los entendidos hagan sus aportes. Dije, los entendidos. 

jueves, 26 de enero de 2017

El mundo en cambios: nuevas búsquedas en las sociedades.


 Por Virgilio López Azuán
El mundo está pendiente a las órdenes ejecutivas del nuevo presidente de los Estados Unidos de América Donald Trump. Nunca como hoy en las últimas décadas, los gobiernos de Latinoamérica y el Caribe, habían centrado tanto la atención en las decisiones de un presidente recién instalado en esa gran nación, y mucho menos con los antecedentes del mandatario estadounidense.
Nuestros gobiernos habrán de cambiar sus miradas de los mercados tradicionales para el crecimiento y desarrollo de sus economías. El mapa geopolítico ameritará una reestructuración y nuevos paradigmas, no solo para el desarrollo de las economías ya “descolgadas”, sino para la construcción de un sistema de valores que las sostengan.
Las medidas del mandatario norteamericano ya están impactando en diferentes países como México y Argentina, principalmente los temas de comercio y migración.
No creo que la lucha en contra la corrupción que en estos momentos se libra en varios países europeos y del continente americano, se genere como si fuera una vuelta a los valores de honestidad y transparencia del individuo posmoderno. Todo está centrado en una estrategia del orden mundial, en la crisis de los modelos de exploración, y en la polarización de la riqueza y la pobreza, en individuos, grupos humanos, corporaciones y otros tipos de hegemonías. Se están creando abismos insalvables de desigualdad a escala global que amenazan la vida en todo el planeta. Se han socavado el medio ambiente, las riquezas naturales y sistemas de valores sociales y humanos están en franca decadencia.
Esa lucha contra la corrupción y la impunidad que en verdad hacía falta, principalmente en los países con debilidad institucional y escasos regímenes de consecuencias, es bien valorada por los ciudadanos. De tomarse las efectivas medidas de persecución y establecimiento de responsabilidades civiles y penales, sacarán del escenario liderazgos tradicionales y auspiciarán otros emergentes.
En el caso particular de la República Dominicana, gravitan dirigentes políticos tradicionales de larga data y otros establecidos en las últimas dos décadas. La nueva generación de personas en los escenarios sociales y políticos, impactados por los fenómenos globales, principalmente con mentes tecnológicas, está supuesta a emerger y ocupar esos espacios. Seguro encontrarán resistencias de esa dirigencia enquistada en el poder y en la industria de la corrupción. Algunos entienden que puede haber confrontaciones de paradigmas, de modelos, no solo de interpretación de la sociedad, sino de gobernar.
Sin embargo, en el espectro político dominicano, las figuras que eran llamadas emergentes para la asunción del liderazgo en la nación, aunque jóvenes en edad, ya han envejecido en su pensamiento. No constan con las propuestas necesarias ni contundentes para auspiciar cambios. Muchos se refugian en el morbo, de sindicar ladrones, corruptos e incapaces. Hoy muchos de los moralistas han sido corruptos y corruptores. Se presentan con las manos limpias como si se hubieran lavado en los papeles de la historia. Otros, levantan sus voces hasta que los silencia el “oro corruptor”, hasta que se lo lleve la inconciencia de sus escasos principios.
Hay que seguir apostando a los cambios, hay que buscar otras formas de expresión, manifestación y compromiso. Los cambios en las sociedades van más rápido que los pensamientos de sus líderes y dirigentes. Y esos cambios, sin lugar a dudas pueden sepultarlos.
Apostemos a nuestras fortalezas como país, veamos las amenazas que se ciernen sobre el espectro político, social, económico y ambiental. Empujemos para hacer una mejor nación.

jueves, 19 de enero de 2017

Un caso interesante de pronunciación: ¡Salud, salucita!


En un programa musical que se trasmite en Azua en horario sabatino, se utiliza la palabra “salucita”, y un “curioso” me preguntó que si el uso de esa palabra estaba correcto. Como no acostumbro a opinar de forma ligera, y menos cuando no estoy licenciado para hacerlo, como por ejemplo, en temas como lingüística y fonética, le dije que le contestaría en Facebook, sobre la plataforma de mi formación cultural.
En la evolución fonética de las lenguas existen historias muy deleitantes, capaces de apasionar a cualquiera que se interese por la cultura y la investigación. No está demás decir que el origen de las palabras guarda insólitos brotes de magia, mitos, creencias e historias del individuo humano, en el espacio abierto de la conformación del mundo.
Palabras con raíces místicas han influido en la conformación del pensamiento humano, y han impulsado grandes hazañas y encuentros de dioses, semidioses y de humanos en las cosmogonías primitivas y modernas. Basta una palabra, una frase, una arenga, para alentar a los ejércitos en las horas supremas de las batallas. Basta una palabra para arrancarle una vida a la muerte ensañada.
En el contexto místico, una palabra puede ser la diferencia para ir a la gloria o al infierno, una simple palabra ante un pelotón de fusilamiento es la diferencia. Entonces, por eso es el valor de la palabra, cosa esta que se ha venido perdiendo en los arranques de posmodernidad, que en su raíz es una forma subyugante de los explotadores contra los oprimidos.
Todo esto es para decir, que una pregunta como la que me hizo el “curioso” podría ser intrascendente. Declaro tajantemente que no. Es una pregunta muy importante, la cual me conminó, me estimuló y provocó una explosión de inquietudes que terminaron en estas reflexiones.

SALUD

No voy a profundizar sobre el origen etimológico, la ontología de su lexema, sus morfemas y evolución de la palabra “salud”, porque no deseo hacer un tratado de antropología de la lengua, morfología, semiología, o fonología. Pero balbucearemos con algunas reflexiones. Fijaremos la atención en la última letra o fonema /d/, el cual se define, desde el punto de vista fonético, como oclusivo dental (o alveolar) sonoro. ¿Y qué significa esto? , “que se caracteriza por una obstrucción total de la corriente de aire seguida de una liberación repentina de ella”.
Para la realización de este trabajo, sin utilizar un rigor estadístico de carácter científico exploratorio, hice el siguiente experimento: Seleccioné a diez personas y las puse a leer la palabra “salud”, que previamente había colocado en un cartel. Grabé en audio las pronunciaciones, y resulta que después de varias pruebas, la conclusión fue que al menos 4 personas pronunciaron el fonema /d/ como si la palabra terminara en /t/, 3 omitieron el sonido de esa consonante, y 2 la pronunciaron acorde con la explicación fonética antes expuesta para la letra /d/. O sea, que por lo menos 4 personas en la pronunciación de la palabra “salud” el sonido emitido era de tipo oclusiva dental (o alveolar) sorda.
En prueba de audición el locutor del referido programa radial sabatino utiliza también la forma oclusiva dental (o alveolar) sorda, a veces, de una forma muy explosiva.
¿Cuáles son las razones para que esto suceda? Las encontraremos en los sistema de enseñanza pública y privada donde los estudios fonéticos son prácticamente nulos, las encontramos en la dinámica de las relaciones interculturales, quizá en la evolución de los órganos bucales y linguales de los hablantes; o tal vez, en la evolución lingüística, producto de los procesos socioculturales. Ya se sabe que en regiones de España y en muchos lugares de Latinoamérica la pronunciación de la /d/ colocada al final de la palabra es totalmente omitida, carece de sonidos. Ejemplo: Usté, por usted.

SALUCITA.

Quizá esta palabra sea el centro de atención de estas notas. ¿De dónde sale la palabra “salucita”?, para decirlo de la misma manera que lo preguntó el “curioso”. Bueno, cuestioné al locutor sobre su originalidad, y me refirió que esa palabra no había sido creada por él, sino que la había escuchado de otra persona, y que le parecía bien bonita, (cosa que comparto), y decidió utilizarla en su programa “de canciones añejas, románticas, liricas, y que invitaban a un diálogo de enamorados” (la comilla es mía).
Hasta ahí todo va bien. Lo siguiente es que “salucita”, alude al vocablo salud y a su diminutivo. A saber, se puede inferir sobre tres palabras: Salusita [salucita, saludcita]. Lo correcto sería “salucita” con “c”, ya que en nuestro idioma todos los denominados diminutivos terminados en –cita o cito- siempre deben escribirse con la letra “c”, con la sola excepción de aquellas palabras que contienen una letra “s” en la última de las sílabas.
Bueno, es propicio decir que un bar muy popular en Azua en décadas pasadas, lucía un letrero grande en la calle, que decía “Mi Bosquesito Bar”, y cuando yo iba al liceo siempre observaba aquella palabra escrita incorrectamente, provocando en el adolescente un inquietud de purismo hacia el idioma. Ojalá que alguien pueda tener una fotografía de ese letrero y me la hiciera llegar. Sería interesante verificar, porque me parece que luego cambiaron el bendito letrero.

LA PLACA.

No me digan que molestoso, y a mi amigo locutor que no se me ponga guapo, porque lo aprecio, ¡solo ríase hermano! Observé que su auto tiene una placa que dice “Salusita”. ¡Ja ja ja!
En conclusión, la palabra “salucita” quedará en la historia de la comunicación de Azua, como una voz que por muchos años no podremos olvidar, gracias a uno de los mejores programas de esa naturaleza que se han realizado en la “Ciudad poesía” por décadas.
Creo que hay que brindar: ¡Salud, salucita!

viernes, 13 de enero de 2017

¿Hablamos de cerdos o palomas mensajeras?



El caso Odebrecht en República Dominicana, presenta una buena oportunidad para que la justicia asuma sus funciones sobre la base de las leyes y el buen proceder, sin las miradas privilegiadas del poder político, económico y social del país. Como noticia se ha ventilado la declaratoria del señor Angel Miguel Rondón Rijo, quien dijo haber recibido 92 millones de dólares por parte de la empresa por los servicios prestados en el país, o sea  cerca de 4, 500 millones de pesos. Se da a entender que esos pagos al señor Rondón se han hecho en buena lid ya que el concepto es por servicios prestados. Ahora bien, ¿qué se hace con más de 4, 500 millones de pesos en un país como la República Dominicana? ¡Waooo! Olvidemos que la inversión sea en las necesidades demandadas por el pueblo. Enfoquemos la mirada en lo siguiente: ¿Todos esos cuartos son para el señor Rondón? Si es así ese negocio como de lobista es de los más lucrativos del planeta. Ahora bien, para la realización de obras en un país debe llenarse algunas formas legales, presupuestarias y la decisión de los sectores del poder político que son encargados de este tipo de acciones nacionales.
¿Quiénes pudieron beneficiarse de esos 4,500 millones, para hacer “líquida” las operaciones legales y las facilidades en cuanto a las licitaciones, otorgamiento y el desarrollo de la obras? El gobierno dominicano ante la situación de escándalo internacional con la firma Odebrecht ha iniciado un plan que algunos lo encuentran parcial porque solo se limita a la planta de Punta Catalina, otros entienden que pone en tela de juicio las competencias de justicia dominicana para asumir tal responsabilidad, y los más críticos, que es producto de una desesperación gubernamental debido a la empresa de corrupción que rige en la República Dominicana.
La formación de una comisión de “notables”, de “mansos y cimarrones”, viene a ser, a mi juicio una medida de alta política del presidente Danilo Medina, que los sonidos de sus tambores se podrán escuchar más allá del 2.020. ¡Claro! Dependiendo del papel de los “notables”, sabiendo que los antecedentes de muchas comisiones formadas por los gobiernos, escarcean, pitan y luego se diluyen. Sin embargo, el beneficio de la duda debe estar presente y apostar al éxito de las indagatorias, tanto de la comisión como por parte de la justicia dominicana. No hay ser tan pesimista, aunque sugiero que nunca se pierda el escepticismo, la sospecha de que todo puede pasar en la viña del Señor.
Lo que a veces preocupa es que muchos sectores con vuelos políticos, intelectuales y morales asuman una posición de laissez faire ante la gravedad de la descomposición moral de la nación, que los ejercicios de reclamos de los derechos se hagan, poniendo primero sus intereses personales y grupales, dejando a la nación sucumbirse en la vorágine y el vértigo social. Que la arquitectura cerebral de la sociedad no esté basada en puntos firmes para la convivencia humana en armonía con el medio ambiente, capaz de generar las formas más asertivas para evitar la corrupción, la delincuencia y la degeneración en sentido general.
Nuestra sociedad necesita una revisión para identificar y procesar los “cerdos disfrazados de palomas mensajeras, / a Caperucita y a su abuela/ a Tom y Jerry y Cenicienta”, por referirme en una metáfora cantada, a todos los que tienen que dar cuenta a este país. Los  falsos revolucionarios y los derechistas,  los zurdos y ambidiestros,  el flaco y el feo,  los arribistas y los enquistados, los vocingleros y los callados. Todos.
Debemos evitar que la corrupción no sea "una empresa lucrativa", porque ya se está pensando cobrarle impuesto sobre la renta a los sobornos.