martes, 21 de julio de 2009

HUELLA


POR VIRGILIO LOPEZ AZUAN

A la tierra llega la semilla desde donde brotaremos. Primero habrá que ser semilla y hacer el amor con la tierra, descubrir sus laberintos y sus misterios para enrumbarnos a la vida.Yo vislumbro en el barro el abrazo del agua y el beso del sol, vislumbro la semilla cuajando horizontes en su vientre, despertando raíces y elevando al cielo las hojas verdes del presente.En la tierra se excitan las auroras, se enamora el limo y crece la arena. Allí se despiertan palomas alegres para hacer una fiesta a cielo abierto. En ese lugar, en la madre tierra, está sembrado el origen, nuestro origen, la luna llena.He querido decir que eres hembra, mujer preñada, mitad yo, mitad niebla.He sentido tu torbellino, tu crepitar y tu molienda, y me he sentido tan niño que invento juguetes, bajo la luna.Yo fui semilla en tu lomo, verde tallo, hojas verdes y maduras.Broté en tu pecho abierto a los amores y fui madera, luz y flores. Siendo fruto huelo a tierra, a raíz a polen, a esperas.Inclino mi rostro a tu rostro, mis ojos a tus ojos. Tiendo mis manos a tus manos mi cuerpo a tu cuerpo y entre tantos intentos, quedan para mí los recuerdos.Voy hacia ti, hermana, con un abrazo sincero, voy hacia ti, con rituales y reintegros. Cada vez más te abrazo, me fundo a tus sentidos, levanto cimas en tu pecho. Siempre te reinvento y me reinventas,muerdo el corazón de tus misterios.Eres la esponja que me bebe, me liba y me devuelve. En ti crecieron todas las amapolas y las espinas.Todos hemos crecido, y te debemos.Hoy te ofrezco mis manos tendidas, te alimento con semillas y te riego el cuerpo entero. Agradezco al nuevo día que te empuja, con su sol y su estatura; agradezco a mi cuerpo y a tu vientre, a la vida y a los elementos esta alegría que me brota, ahora, en estos momentos.