jueves, 16 de abril de 2009

BOLERO




Autor: Virgilio López Azuán

Yo también soy bolero
Café acabado de colar
Vapor
Sangre caliente que estremece, que hierve
Arteria
Río que corre al final de las sombras
He aquí un enamorado empedernido
Un terrible hombre que amanece
Marcando discos, Tariacuri inmensa
Yo también soy bolero
Bolero bolero
Traigo al lado aquella muchacha
La de siempre
La que respira domingos
Detrás de mis borracheras
La que deshace margaritas
Ella va a mi lado
A columpiar el amor
Mientras llega la noche
Yo también soy bolero
Lo proclamo
Tú eres fuego, volcán
Mi techo.


Soy bolero de cuerpo entero
De la cabeza a los pies
Del corazón a los ojos
Del amor al desamor
Bolero que anda
Por calles interminables de la noche
Ritmo de piano
De versos y melancolías
Tengo los besos hechos de boleros
manos que imploran tu piel
boca que llama, que pide
que clama tu amor
Soy farol de calleja, serenata
Amor a media luz
Guitarra que envuelve madrugadas
Y traen a tu ventana
Lo dice de tu cuerpo leve
Que me anega, me zampa las penas
Soy bohemio de las noches y las estrellas
Soy bolero.


Dame tus labios de cacao
En esta hora de lluvia y recuerdos
Préstame tus manos tibias
Al compás de “Mi grito” de Roberto Yanés
Llévame a un suspiro de calles solitarias
Por favor
Hazme caminar junto a ti
A esta hora de charcos y aguaceros
Yo seré tu espejo, tú razón
Tú irás blandiendo abanicos alegres
Envuelta en sábanas
De canciones interminables
Dame tus besos y que venga el fin
Las guerras moleculares, los impactos del cosmos
Que en la sangre bramen maremotos
Nada importa
Tú y yo inventamos el amor
Ahora
En estos intentos.

La noche huele a bolero
A humo, a ron, a discos
El amor hace presencia
Aquí cerca
Ronda las calles y va a tu casa
Despierta los sueños, bufones de poetas
Del corazón salen platos de son
Solemne ritual que evapora nostalgias
Ya sé que perdiste
Habita
Reside en la raíz del mi vocablo
De esa palabra que se levanta
A la orilla de los crepúsculos
Como la noche
Hueles a barra, te lo digo
A canción de Lucho Gatica
A candidez iluminada con besos
Ven ligera, agriétate la vida
Toca palmo a palmo mis desiertos
Habita mis alboradas
Despide luceros y estrellas en las auroras
Son un simple adiós de cara
Hueles a luz
A brillo de luna derramada en mi copa
Soy amor que desvela
Que atrapa las imágenes voladas del sueño.