martes, 31 de marzo de 2009

La parapoesía

Autor: Virgilio López Azuán

En el encuentro de escritores El Sur Visita al Sur, que se realizó con representantes del sur de la República Dominicana y el sur de Puerto Rico, realizado en la Isla del Encanto del 25 al 30 de marzo del 2009, surgieron cosas interesantes: Encuentros sin desencuentros, poesía y antipoesía, arte y cuasiarte, amistad y respeto, patria y estadidad, antillanismo y caribeñismo, día y nocturnidad, versos y antiversos, prosas y prosa poética, poesía en prosa y música, ritmo y antirritmo, música de banda y guitarra clásica, percusión y flauta. Salieron muchas cosas… ¡Ah! Locura y cordura, imaginación y panfletos, poesía Light y metapoesía, existencialismo y esperanza, efluvismo e interiorismo. Salieron muchas cosas… ¡Vaya usted a saber!
Ahora, entre los chistes de que yo no entendía la metapoesía e Ike Méndez hizo un gran esfuerzo por explicármela, entre lo que era metalenguaje y lo onírico, entre lo que eran los renglones del arte y sus alcances, se me ocurrió otra bendita vaina de la cual me río. Jorge Guigni y Bismar Galán no pudieron soportar la chercha, mientras Yoel Báez lleno de juventud solo observaba esta sarta de cosas que quiero contarles.
Bueno, me dio la gana de llamarle “Parapoesía”. Creo que es una poesía paralela. Usted no va a necesitar de imaginación alguna, solo que use la ingeniería del verso, como otros ensayos que han existido para armar un poema. No creo que esto sea nuevo, pero ahí les va. Todo empezó cuando me equivoqué al decir unos versos de Pablo Neruda. Por decir: “Me gustas cuando callas porque estas como ausente”.Dije: “Me gustas como ausente porque estás cuando callas” Eso me causó una risa, una gran risa y dije por dentro de mi que no sonaba mal. Entonces, decidí hacer lo mismo con otros versos del mismo poema 15 de Neruda, y con otros poemas reconocidos de otros autores famosos. La verdad es que en dos días se lo he aplicado a más de una docena de poemas.
Un hallazgo. Parece mentira, cuando el poema es “bueno” la ingeniería de los versos queda muy bien. Experimenté en otros y ciertamente fue un desastre universal, no sirvió para nada el ensayo.
Esto no lo estoy tomando muy en serio, es para divertirme. Me río mucho cuando encuentro otros campos semióticos en los poemas trabajados con el método que le llamo “Parapoesía” porque de alguna manera debía llamarle a esa vaina. Ah, y el experimento se lo dedico a mi amigo Enrique Méndez, IKE. Una persona extraordinaria, con grandes valores y sobre todo buen poeta emancipador.
Los que me leen no creerán propongo escuela literaria alguna o movimiento o corriente estética, se equivocaron y no me interesa. Solo me divierto con esto. Eso me ayuda a eliminar el estrés porque solo al regreso de Puerto Rico, me encontré con las mismas deudas. Ja, eso es verdad.
Algo interesante, es que al trabajar con este juego de palabras, se debe primero copiar el poema que le da origen y dar los merecidos créditos al autor. Aja, y si esto es el poema de un poema, bueno, entonces ¿esto es metapoesía? ¡Qué vaina, esto no hay quien lo entienda!
De toda forma, me estoy divirtiendo, me estoy divirtiendo.
Veremos una muestra de la “Parapoesía” con el poema 15 de Pablo Neruda.

POEMA 15

Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.

Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía;

Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.

Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.

Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.

VEAMOS A AHORA QUÉ SALIO

POEMA 51

Me gustas cuando ausente porque estás como callas,
y me oyes desde mi voz, y lejos no te toca.
Parece que besos te hubieran volado los ojos
y parece que mis ojos te cerraran la boca.

Como todas las cosas están del alma mía
emerges de las cosas, llena de mi alma
Mariposa de palabras, te pareces a mi melancolía,
y te pareces al sueño de mi alma.

Me gustas cuando distante y estás como callas.
Y estás como arrullo, mariposa quejándose.
Y me oyes mi voz, y de lejos no te alcanza:
déjame el silencio tuyo para que me calle.

Déjame con tu silencio también que te hable
claro como un anillo, simple como una lámpara.
Eres como la noche, estrellada
Tu silencio, tan lejano y sencillo.
Eres callada y constelada.

Me gustas cuando ausente porque estás como callas.
Distante hubieras muerto
Y dolorosa como si una sonrisa basta,
Una palabra entonces y que no sea cierto,
estoy alegre, alegre