domingo, 12 de julio de 2015

Un encuentro con Miguel Bosé


POR VIRGILIO LÓPEZ AZUÁN

LO REAL

El avión de Iberia era pequeño en el vuelo de Madrid a Murcia. Me tocó un asiento delantero. Tan cerca estaba del piloto que si habrían la portezuela podía hablar con él. Ja ja Ja, no era tanto...Miré hacia atrás y estaba completamente lleno de viajeros. Miré hacia arriba y el techo de avión estaba ahí, cerquita. Los asientos pequeños con poco juego para mis rodillas.
...
Al lado, en la otra fila de asientos, iba el artista español Miguel Bosé. Entró sin fanfarria después de mi, acompañado de una dama. Desde que lo vi lo identifiqué: “¡Pero ese es Miguel Bosé!” Me dije”.
Como un ciudadano común y corriente se sentó en su pequeño asiento del avión de Iberia. Otro pasajero del avión lo saludó y me di cuenta que era el mismísimo Bosé. Me pregunté hacia adentro ¿Y por qué Miguel Bosé anda en este pequeño avión? Él debe ser millonario en euros o tener su propio avión a lo Ricky Martin. Pensé eso y mucho más…

Lo saludé. ¿Qué tal Miguel? Él me devolvió el saludo. Lo que no sabía Miguel Bosé ni yo se lo dije porque no intercambiamos más palabras, era que precisamente en mi vuelo Santo Domingo-Madrid, en la selección de canciones que hice para entretenerme durante las 8 horas de la travesía, sus canciones me acompañaron al audífono. Me declaré hace mucho un fans de Miguel Bosé, por su preciosa voz y las hermosas letras que traen sus canciones… Bosé fue considerado como una de las personas más sexy de España en un momento…

LO IMAGINARIO.

No resistí tener tan cerca a Miguel Bosé y no entablar una conversación con él y le dije:
- ¡Tú eres Miguel Bosé!
Y me devolvió con la misma forma como si me conociera hacía mucho tiempo…
- Y Tú eres Virgilio López Azuán, ¡Vale! Si me leí tu novela La pretendida de Verapaz.
- ¡Ajá! ¿Y qué tal te pareció? – Le pregunté enseguida.
- Me gustó, lo admito. Pero solo leí dos páginas, ¡vale! cuando tú empiezas con la señora que tiene cierta demencia…
- ¡Ja ja ja! Y a mí me gusta tu canción “Amante bandido”.
Miguel tiró una risotada y me dijo: ¡Vale, hermosa canción! ¿Sabes? Me presentaré en Murcia… No faltes al concierto…
La voz de cabina dio una orden de mando: “Bienvenidos al vuelo 6800 con destino a Murcia…”

No hay comentarios: